Ingresos pasivos, blogs, SEO y por qué nunca tuve que dar clases particulares

Breve opinión sobre la realidad de los ingresos pasivos en Internet y por qué creo que no son el Santo Grial. También explico cómo hice para ganarme un dinero extra con los blogs y el SEO cuando solo tenía 18 años.
Emprendimiento
04-06-2020
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Con la llegada de las redes sociales y las mal llamadas "marcas personales" ya todos hemos oído hablar de los ingresos pasivos. Lo que para muchos parece hoy algo super moderno y novedoso es en realidad un concepto que lleva entre nosotros desde hace muchísimos años. El marketing y los vende-cursos han hecho que mucha gente piense que lo ingresos pasivos son la panacea de la vida: nada más alejado de la realidad.

Para el que no lo sepa, un ingreso pasivo es aquel que obtienes sin haber tenido que trabajar por él. En realidad no es del todo así, pues normalmente sí que hay que hacer un esfuerzo inicial que en teoría no debes repetir después. Algunos ejemplos de productos que pueden traer ingresos pasivos serían los libros, los canales de YouTube, los blogs o incluso un piso en alquiler. Si nos paramos a pensar, una paga del estado también se podría considerar un ingreso pasivo. ¡Qué cosas!

Por qué los ingresos pasivos no son la panacea de la vida

Lo que parece algo tan simple como "escribe un libro y gana dinero vendiéndolo el resto de tu vida" es en realidad a promesa de un sueño que seguramente nunca se cumplirá. Si bien es cierto que muchos autores de libros con millones de ventas vendidas viven de la renta, la probabilidad de que esto suceda es la misma a que te contraten para interpretar a Iron Man en la próxima entrega de Los Vengadores. Bueno, siendo generosos la probabilidad es un poco más alta, pero tampoco demasiado.

Imaginemos por un momento que eres una persona conocida en redes sociales y consigues que tu nuevo libro obtenga un montón de ventas los primeros días. Todo va genial, tu ilusión está al máximo y tus ingresos de este mes se han disparado. Pasa una semana y vuelves a publicitar tu libro, vendes algunas copias pero ya no tantas. Pasan dos meses y lo vuelves a intentar, pero esta vez ya no consigues ni una venta. Con todo el boom inicial de ventas has conseguido una buena posición en los rankings de ventas de libros, y con toda tu ilusión esperas captar ventas de gente que no conoces. La decepción llega cuando te das cuenta de que no es así y que posiblemente a partir de ahora te cueste vender más de 10 copias al mes.

Por mucho que el gurú de turno diga lo contrario, la situación explicada anteriormente es la más común del mundo. Lo que pensabas que iba a ser un ingreso pasivo y constante para el resto de tus días se convierte en un producto cuyas ventas decrecen cada día hasta que ya nadie lo compra. Incluso gente con millones de seguidores han sufrido esta situación... ¿alguien recuerda el libro de AuronPlay? Yo tampoco.

Un ingreso pasivo no se basa en el producto, sino en el sistema que provoca que ese ingreso sea pasivo. Ese libro del que hablábamos antes bien podría haberse convertido en un ingreso pasivo, pero para ello debería tener detrás una forma de captación automática de nuevos clientes. Una manera para conseguir esto último es escribir un libro y que se convierta en la referencia del sector. Pero esto último ya requiere de una habilidad que posiblemente ninguno de nosotros tengamos.

Los blogs y el SEO: el sistema de ventas de la década pasada

Como veterano que me considero en el mundo de Internet, he vivido todo tipo de modas y sistemas mágicos. Desde la época en la que la gente vendía productos de ClickBank, la de subir películas a Internet, pasando por la época del Drop Shipping (que por cierto ha vuelto, pero esta vez para mal) y acabando por las famosas marcas personales que hoy en día inundan Instagram. Como digo, todo son modas que con el tiempo van desapareciendo y renovándose.

Una de esas modas de las que hablo fue de los llamados blogs "micronicho". Esta moda rondaba Internet por allá por 2013-2014, y consistía en crear blogs enteros con el objetivo de posicionar en Google palabras clave muy específicas. Esto de posicionar palabras en los buscadores de forma orgánica es lo que es conocido como SEO (Search Engine Optimization), y tiene toda una mezcla de ciencia y arte detrás.

Si bien nunca había seguido ninguna de esas modas por mi desconfianza hacia ellas, la combinación de los blogs y el SEO era una mezcla que creía que podía funcionar. Aunque llegar a la primera página de Google no era fácil, una vez lo conseguías podías olvidarte por al menos unos meses sin hacer absolutamente nada (ahora ya no, lo siento). El sistema de captación de nuevos clientes que hablaba en el párrafo anterior es claro en este caso: los usuarios vienen solos a partir de Google.

El objetivo del "negocio" era claro: encontrar un conjunto de palabras clave que se buscaran unas cuantas miles de veces cada mes, verificar que no hubiera mucha competencia en los rankings y hacer un blog con unos cuantos artículos para intentar llegar a la primera posición. Por sorpresa para mí, fue mucho más fácil de lo que pensaba.

El dinero más fácil de mi vida y una adolescencia con demasiados caprichos

Los blogs en cuestión que cree fueron dos: uno relacionado con la venta de móviles/tablets (que monetizaba con Amazon Afiliados) y otro con el aprendizaje del inglés (que monetizaba con Google Adsense). Ambos blogs giraban en torno a dos palabras clave poco competidas en dos de los mejores sectores que puedes encontrar.

Aunque nunca gané demasiado dinero, sí que fue lo suficiente como para poder pagarme más de un capricho. Tenía apenas 18 años cuando empecé a ganar dinero con los dos blogs, o lo que es equivalente: todavía estaba en la ESO. Viviendo con mis padres y sin haber ganado un duro en mi vida, el poder ingresar 200-300€ al mes sin hacer nada era todo un privilegio.

El proceso de creación de ambos blogs me llevó sobre un día cada uno. Las primeras versiones no eran más que páginas HTML con textos de unas 1000 palabras. Lo más simple que uno puede imaginarse, ni siquiera tenían un gestor de contenidos detrás. Velocidad de carga optimizada al máximo, anuncios posicionados estratégicamente y uno de los mejores CTR de Internet en aquel momento (mi socio de una de las webs escribió un artículo en blogger3cero.com en aquel entonces).

Como siempre me gusta ser lo más transparente posible en mi blog, me he tomado mi tiempo para hacer un gráfico mes a mes de los ingresos tanto de Google Adsense (micronicho del aprendizaje del inglés) como de Amazon Afiliados (micronicho de móviles y tablets) para que veas un poco cómo fue la evolución. El primer mes de la serie corresponde con el primer mes que ambas webs empezaron a dar un ingreso significativo (las dos a la vez, sí), mientras que los últimos meses corresponden al momento en el que las vendí.

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Ingresos mensuales desde enero de 2015 hasta febrero de 2019

Los ingresos de Google Adsense corresponden únicamente a mi parte de los ingresos con mi socio, es decir, al 50%. Para simplificar el proceso decidimos que lo mejor era que cada uno tuviera sus anuncios la mitad de los días... ya haríamos cuentas de los desajustes en próximos meses. En Amazon Afiliados, los puntos del gráfico corresponden a los pagos y no a los ingresos, por lo que de no llegar al monto mínimo un mes el cobro era nulo.

Sea como sea, uno de mis objetivos con este gráfico es el de que te des cuenta de lo poco constantes que son los ingresos pasivos. Especialmente con Amazon Afiliados, los ingresos eran totalmente cíclicos y cada ciertos meses me tocaba renovar el contenido de la página principal para volver a subir posiciones en Google. Aunque no tomaba demasiado tiempo, sí que era bastante pesado el tener que adivinar cuándo iba a suceder.

Lo cierto es que si hubiera sido un poco más constante y hubiera creado otras páginas, los gráficos podrían estar multiplicados por 10. Mucha gente vivió de este tipo de negocio durante esos gloriosos años, pero yo no era más que un chaval de 18 años que quería el dinero para comprarse la última Play Station o el polo Ralph Lauren de 100€. Ningún tipo de ambición extra más allá de los caprichos, por no decir que mi tarea principal era estudiar.

Años después, y cansado de tener que prestar atención a un negocio que no me motivaba en absoluto, decidí deshacerme de ambos blogs y pasar página. Mi parte del micronicho de aprendizaje del inglés se la vendí a mi socio por 2000€, mientras que la de móviles y tablets se la vendí a un desconocido por 1200€. No es mucho, pero en aquel entonces priorizaba el quitarme la carga de encima al sacarme algo más de dinero. En total, incluyendo las ventas, fueron algo más de 15.000€ en cuatro años sin contar ingresos extra y sin descontar los pequeños costes de mantenimiento. Lo necesario para no tener que dar clases de matemáticas a los hijos de las amigas de mi madre, oye.

David Álvarez de la Torre

David

Ingeniero de Telecomunicaciones transformado al Machine Learning. Con experiencia en campos como el procesado de señal, la creación de modelos basados en redes neuronales y el tratamiento de datos. También he publicado un par de papers en conferencias internacionales, principalmente relacionados con modelos generativos.